Sean bienvenidos a esta reflexión.
Por razones personales no escribí ayer, razones que debía reflexionar, meditar y sentir primero, que en un principio fuero como una estaca en el pecho, un baldado de agua fría, o bueno, un baldado de realidad.
Desde que tengo conciencia y vida, he sido bendecida y las personas siempre han querido cuidarme y protegerme, no solo físicamente sino también emocionalmente. Antes me molestaba tanto, me daba rabia y sentía que no era necesario, que yo también podía saber las cosas y enfrentarme a otras, ahora, aunque sigo sin entender, estoy convencida de que tienen sus razones y hasta cierto punto me dejo cuidad, no tiene nada de malo, el punto es conocer tus fortalezas y saber agradecer cuando es el momento indicado para que te protejan.
Mamá no me contó muy bien lo que paso con papá, por no decir que no lo hizo. Yo me enteré de cierto maltrato de parte de mi padre hacia ella, no me vi con derecho de preguntar y decidí continuar de esa manera. El día de ayer, por razones del destino encontré una carta que papá le había mandado a mamá y abuse de mi beneficio a la duda, la leí. Pude entender la perspectiva de mi papá como padre y como humano, y también las decisiones de mi madre como mujer. Supe que me hubiera llevado muy bien con mi papá, que nos hubiéramos entendido en muchas cosas. Con mi madre comparto muchas formas de hacer las cosas y de ver la vida y por eso nos llevamos bien, no compartimos casi gustos y si soy sincera una parte de mí no se sentía totalmente abierta contar lo que me gustaba. Creo que en ese sentido pude haber compartito mucho con papá. También es claro que el hecho de lo que le hizo a mamá era una gran brecha que podía pasar entre nosotros, asi como el hecho de saber que el reconoció muchas cosas de su entorno al crecer que puedo saber porque se formó como se formó y saber cómo llego a las conclusiones para tomar las decisiones de hacer lo que hizo. Por otra parte, también admite que su forma de amor fue más con regalos que con presencia, aquí me detengo porque en cierta forma así fue como crecí con mamá, y le estoy sumamente agradecida por que nunca nos faltó nada, ni siquiera cuando papá murió. Y sabes, en cuanto a mí la manera en que creo que gano valor con las personas es poder regalar y complacer económicamente en lo que necesiten, y con regalos y así. Entender mi relación con ello, y reflexionar con mi vida puedo entender tantas cosas sobre mí y sobre él. También mencionó que é le pedía a Dios para que lo ayudara a amarse, que no quería buscar más que lo amen sino amarse. Cuando leí esto, me partí en dos, ¿cómo algo que he venido sintiendo él también lo sintió?, algún día hubiéramos podido hablar de eso? No lo sé.
Otra cosa que me llego profundamente al pecho es que me llamara primogénita y saber que se lamentó no poder estar el día de mi nacimiento, saber de primera mano cómo me quería.
Ahora puedo recordarlo un poco con nostalgia, más que como un recuerdo borroso, más que con un vacío en el pecho.
Quedé con algunas dudas, eso sin duda, pero sino son resueltas también puedo vivir en paz y tranquila.
Agradezco haber conocido esto, puedo seguir y vivir a mi manera y quizás el día en que me una al cielo y pueda reencontrarme con él le pueda contar todas las cosas que aprendí al respecto de nuestra travesía emocional.
Después de eso en la noche sí que soñé, y creo que quiso decirme algo el sueño y la vez que pude estar en riesgo, no sé si de verdad me desmaye o fue la misma conmoción del sueño, no lo sé, pero sé que en el sueño si me desmayé, que habrá pasado exactamente quien sabe, pero ya estoy mejor de todo en general.
Fin de la charla. Hasta luego.